Mezcal, Tradición que Inspira Metas en Condiciones Justas en Oaxaca México

Esta bebida actualmente tiene una alta aceptación a nivel internacional y es producida en México de generación a generación por maestros y maestras mezcaleras.

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Las familias oaxaqueñas productoras de agave y mezcal continúan fortaleciendo su sustentabilidad y mejorando su calidad de vida.

La localidad de Santa Ana del Río está situada en el municipio de San Lorenzo Albarradas, Oaxaca, a más de 1,000 metros de altitud y rodeada de sierras con miles de pencas de agave que ofrecen un espectáculo visual al llegar a esta comunidad mezcalera.

Es una de las comunidades más pobladas de su municipio con una población de poco más de 1000 habitantes descendentes de indígenas que, principalmente, hablan español y zapoteco, y de gran tradición de producción de mezcal artesanal de diferentes variedades de agave: espadín, tobalá, jabalí, tepextate, mexicano, y otras más que son silvestres. Esta bebida actualmente tiene una alta aceptación a nivel internacional y es producida en México de generación a generación por maestros y maestras mezcaleras.

Como parte de las estrategias de Heifer para el fortalecimiento productivo de familias campesinas oaxaqueñas, su diversificación de ingresos y la implementación de acciones que restauran el tejido social y cuidan del medio ambiente, se establecieron alianzas con aliados que buscan mejorar la calidad de vida de familias productoras a pequeña escala en esta cadena de valor.

Uno de los principales éxitos en esta cadena de valor es la creación de un palenque comunitario en Santa Ana del Río, que cuenta con 15 miembros activos que coordinan su funcionamiento y operatividad, en beneficio de 102 familias de la comunidad.

Desde 2017 este palenque ya estaba en los planes de Heifer México y buscaba una operatividad sustentable en el uso de recursos y tratamiento de residuos:
•Adecuaciones tecnológicas en la fábrica que permita la reducción de recursos utilizados en el procesamiento, como es el uso de ladrillo para el revestimiento del horno que permitió la reducción de 20% en el uso de leña. Esto contribuye a mitigar la deforestación en la zona.
•Reducir la contaminación del agua residual, dando tratamiento para su reutilización, mediante la construcción de trenes de saneamiento de aguas y vinazas y ollas de captación pluvial.

El palenque comunitario fue construido directamente por los habitantes de la comunidad y miembros que consolidaron en 2018 este grupo de trabajo ya que por parte de Heifer y del proyecto, que en ese entonces estaba financiado por Pernod Ricard, y iAID fueron otorgados los materiales con valor de 18 mil dólares (3 mil Heifer y 15 mil iAID) para realizar la construcción.

Las personas de este grupo, junto con el acompañamiento y asesoría del equipo técnico de Heifer, invirtieron 6 meses en mano de obra con jornadas de 8 horas por hasta 6 días a la semana de trabajo rotativo de 5 personas diarias, además, tenían que atender su trabajo en la producción y venta del mezcal ya que tenían que seguir generando ingresos para sus familias, lo que en algún momento los llegó a desanimar, así como la pandemia que generó algunos contratiempos. Pese a todo, la inauguración se llevó a cabo con éxito en 2019. En 2020 se continuaron gestionando acciones de sustentabilidad, se colocaron tecnologías de equipo de bombeo e iluminación solar por mencionar algunas.

Enrique Barroso técnico especializado en agave y mezcal junto a Guilebaldo Garcia técnico especialista en diversificación productiva de Heifer México, han sido piezas clave en la implementación y logro de los objetivos en los proyectos Replicando Oportunidades (ya finalizado) y ahora Hijuelos.

Enrique nos platica lo maravilloso que ha sido para él ver hasta donde han llegado y ahora aspiran las familias participantes:

“Tener una relación día con día desde la primera piedra y hasta la primera prueba de horneada en este palenque nos permitió estrechar la relación con las familias productoras y enriquecernos entre todos y todas porque intercambiábamos puntos de vista, experiencias, conocimiento y metas que queríamos lograr en conjunto mientras trabajábamos”

Las familias participantes de este grupo ahorran directamente alrededor de $8,000 pesos por cada producción de mezcal que realizan, lo que se traduce en la mejora directa de sus ingresos y les permite reinvertir una parte en el mantenimiento del palenque.

Este palenque está abierto a la comunidad y permite procesar de 4 a 5 toneladas de agave al mes. A los maestros y maestras mezcaleras que no forman parte del grupo pero hacen uso del palenque se les solicita un aporte en especie de mezcal para su mantenimiento, lo que representa un ahorro del 50% comparado con el costo de rentar cualquier otro palenque.

Inocencio Cruz Olivera, socio del grupo, produce mezcal en la comunidad junto a su familia y siempre había tenido que rentar otros palenques: “Para nosotros veíamos imposible construir todo esto que ahora tenemos, mil gracias al grupo de Heifer; tenemos un palenque de comunidad donde trabajamos duro y con el que ha mejorado nuestro ingreso en un 20% a 30% ya. Lo que hace falta, todos cooperamos”, dijo. Ahora las familias participantes están trabajando para consolidar el grupo, pues hoy aspiran a construir su propia empresa, como una marca colectiva para llegar al mercado de manera directa.

Ciro Rodríguez, también socio y originario de la comunidad, donde siempre ha cosechado y producido mezcal, recuerda con algo de nostalgia el inicio de la construcción del palenque:

“Al principio nos costó mucho trabajo para dar a entender a nuestra gente, pero gracias al grupo que hicimos acá, se hizo el esfuerzo para lograr apoyar este trabajo, y ustedes que están presentes aquí, Guilebaldo y Enrique, le echaron ganas y nos dieron valor para dar seguimiento a este trabajo. Estamos muy agradecidos de tener esta base fundamental que es el palenque; para nosotros es un gran sacrificio para lograr este trabajo, pero ahora ya tenemos este logro. Los que vamos a aprovechar este trabajo somos nosotros, y vamos a ir con nuestros vecinos para que se acerquen y podamos seguir trabajando más. Ahora necesitamos la certificación y la marca para poder distribuir el mezcal y venderlo a un precio justo”, confirmó.

Otra de las metas de estos productores y sus familias es conseguir la certificación de su palenque, lo que les permitiría contar con un producto diferenciado, con trazabilidad y rostro de maestros y maestras mezcaleras, como producción artesanal con procesos y tecnologías amigables con el medio ambiente. La meta es conectarse con consumidores que valoran un producto auténtico y lograr aproximadamente 25% más ingresos por la venta de mezcal del que actualmente obtienen.

Ahora el proyecto Hijuelos, consorcio entre Heifer, Nuup y RRG, trabaja con las comunidades de Santa Ana del Río, Rancho El Ciruelo, Barranca Fierro, San Lorenzo Albarradas, Santo Domingo Albarradas y Santa Cruz Mixtepec, en el estado de Oaxaca, para fortalecer estrategias de impacto ambiental en la siembra y producción de agave y mezcal —como la plantación en contra de la pendiente y curvas a nivel, barreras vivas y uso de fertilizantes orgánicos—, además de diversificar sus ingresos, mejorar la nutrición de las familias y fortalecer el capital social basado en valores y la participación de las mujeres en las cadenas de valor y la toma de decisiones en el hogar.

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